Más perdidos que.

Como títere en sus manos me partió, y partimos los dos
entre trenzas y trenes y suspiros y vaivenes
maletas vintage o rotas sin más

Me llevó la velocidad de los árboles en el reflejo de la ventana en sus ojos. Me llevó muy muy lejos, a canciones de pop de los 80, a saltar en los charcos de barro, a cansarme de llevar las gafas puestas y a despreocuparme cada dos por tres.

Pero volvía rápidamente a la realidad, a contar los lunares de su cuello, a leer los cortes de sus labios, a inventarme un idioma en sus manos.

A pasar página muy muy lento. Como si acabara el libro ya,
como si no hubiera final.

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Taxis y gin-tonics.

Me pinté los labios color mariposa y salí a darlo todo en los tacones que nunca me pongo. Un gin-tonic, un ron cola y un par de canciones tristes de banda sonora. Fue suficiente para darme cuenta de que entre toda esa gente, yo estaba sola.

Taburete pegajoso, tacones al suelo y tequilas sin compañía. Así fue la noche que tuvo la mañana más fría.

Las medias estaban rotas, pero no fue de bailar. Yo creo que se rompieron de tanto desesperar.

Autobús, taxi o kilómetros a pie, daba igual. El tiempo era infinito como un eterno madrugar.

Y recorrí todas las pistas de baile pero ninguna bauticé, respondí mil guiños pero ninguno me lo llevé.

inspiración.

la típica puñalada cuyo dolor no recuerdas, la sangre que nunca tiene color. es invisible, es un aura, es un amanecer recorriendo tus párpados y dejándote casi inerte, pero sin poder parar de moverte.
inspiración.
la bella dama de la capa negra, que te acoge en su cabaña tras semanas de tormenta, que te cura, que te arropa y poco a poco te desintegra. te quedas sin nada, pero no importa porque no queda nada ya.
te da de comer, te alivia. te hace sentir vivo por -lo que parece ser- última vez. siempre se va, siempre desaparece. siempre muere ante tus ojos, cada vez menos opaca hasta que es un leve halo de pinceladas maltrechas en un lienzo que acabará hecho trizas.
inspiración,
el dolor de cada calada. la incertidumbre de cuándo se irá. la ilusión por saber si algún día volverá. pero siempre vuelve, ¿no?

Calcetines

La clave es llevar calcetines. Los gorritos no importan, las bragas no importan, los guantes no importan. Las gafas importan un poco. Pero no importan las chaquetas, ni importan las sudaderas. No importan las calcetas ni las medias ni los sujetadores ni el maquillaje.
Nieva y llevo calcetines, todo irá bien.
Nieva y sólo llevo la piel, nieva y se me llenan de escarcha las pestañas y las cejas. Se me cortan los labios y se me sonrojan las mejillas. Pero todo irá bien.
Nieva y pronto serán charcos, pronto será ayer.