Beatrix Kiddo

Lo común en una historia de mitología es que por un lado está el superhéroe, y por el otro está su alter-ego. Batman en verdad es Bruce Wayne, Spiderman es en realidad Peter Parker. Cuando ese personaje se despierta por la mañana, es Peter Parker. Tiene que ponerse un traje para convertirse en Spiderman. Y es en esa característica en la que Superman, no tiene semejante. Superman no se convirtió en Superman, nació siendo Superman. Cuando se levanta por la mañana, es Superman. Su alter-ego, es Clark Kent. Ese traje, con la S en rojo, esa era la colcha con la cual estaba envuelto de bebé cuando los Kent lo encontraron. Esa es su ropa. Lo que usa Kent, las gafas, el traje de negocios, ese es el disfraz. Ese es el traje que utiliza Superman para mezclarse entre nosotros.

Nunca me sentí más ignorada por mí misma que 
en el momento en el que subestimé mi existencia. 
El mundo es injusto y cruel y todos lo sabemos. Pero a nadie le importa eso. Lo único claro es que tú a las 9.00 tienes cita para hacerte una puta pedicura para la boda del hermano del capullo del ex novio de tu amiga del instituto. Y tienes que estar perfecta. Porque es lo que espera el mundo, y es lo que esperas tú. Lo que desconoces es el potencial del ser humano. Infravaloras el peligro de una mirada y la repercusión fatal que pueden tener tus palabras. 
Siéntate en los bancos de la izquierda, donde se sientan los invitados del novio, justo al lado de tu amiga y levántate y ponte a gritar sin parar en medio de la ceremonia. ¿Ves que bien? Has conseguido estropear el recuerdo más bonito que podría tener en su vida la mujercita vestida de blanco que está plantada en el altar mirándote boquiabierta. En unos segundos. 
La gente espera que las demás personas sean civilizadas, ¿pero qué es lo civilizado? ¿Por qué mi libertad acaba donde empieza la tuya? Acabará donde a mí me de la gana, porque yo la controlo. Porque es tu cuerpo y son tus actos, y nadie de tu alrededor ha podido impedir con sus estúpidos roles sociales que te pongas a gritar. Y ahora, cada vez que recuerden esa boda, cada uno de los familiares tendrá en su cabeza “¿Recuerdas la loca que se puso a chillar?”, y tanto que se acordarán. 
Así de estúpido es el mundo. Así de fácil de arruinar. Y lo mismo con todo, si no te pones el estúpido disfraz de persona, acabarás en la cárcel, o peor, en el manicomio. Y te llamarán loco por pensar distinto, porque así es más controlable. De esta manera todo está bien. Esa puta que no te importa una mierda se puede casar tranquilamente porque tú estarás callada mirándote la pedicura y todo el mundo mirará el precioso álbum de la boda sin ningún incidente.
¿Nunca os habéis preguntado porqué es tan incómodo saludar a un conocido que ves en la calle? ¿Por qué hay gente que se cambia de acera? ¿Por qué agachamos la cabeza? La respuesta es la misma mierda. No tenemos ni idea del protocolo social que debemos seguir. ¿Holaquétal? ¿Dos besos? ¿Cómo te va todo? ¿Saludar con la mano y seguir adelante? Es todo tan… superficial. Inútil. 
Todos somos pequeños supermanes disfrazándonos cada día esperando a que pase el tiempo. Lo malo es que todos nacemos sin disfrazar y la mayoría mueren disfrazados. Creyendo que son lo que nunca fueron, creyendo que son lo que siempre fingieron.

Deberíamos ser un poco más Beatrix Kiddo.
Anuncios

5 pensamientos en “Beatrix Kiddo

  1. Joder tía…simplemente te aplaudo!! Y te digo que yo soy de las tuyas, que mejor seguimos nuestras propias reglas o acabaremos dando todos los mismos pasos hacia los mismos errores de siempre, hacía la misma sonrísa falsa…que yo quiero llegar a vieja y decir "me muero, porque ya he tocado los huevos demasiado" ;))

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s